En la viñeta podemos diferenciar dos partes, por un lado las imposiciones que siempre se le ponen a los niños para que realicen las cosas correctamente, basadas en la mera imitación y por otro lado la remota posibilidad y la posible opción de dejar elegir a los niños.
Es cierto que la mejor manera de enseñar a los niños y de que aprendan como hacer las cosas correctamente es mediante la imitación que aún sin ser forzada ocurre como hecho habitual en los primeros años del niño que refleja lo que ve en su entorno. Sin duda es la manera más cómoda de enseñar y parece que para los docentes tiene buen resultado ya que se emplea durante casi todo el transcurso académico.
Para mi forma de ver la viñeta considero que la mejor técnica estaría basada en ambos aspectos, por un lado la imitación y por el otro la creatividad y la libre elección. Ya que trabajar ambos aspectos desde pequeños permitirá que se vaya desarrollando su personalidad apoyada en los adultos pero únicamente en los primeros momentos y como modelo a seguir pero con la puerta abierta a poder participar activamente de lo que quiere aprender y como quiere hacerlo. Hay que tener en cuenta que si acostumbramos al niño a que tenga todo hecho, que nada le implique un esfuerzo especial y que todo sean órdenes impuestas, cuando pretendamos dejarle libre y tenga que decidir por si mismo, no sabrá como hacerlo ya que no lo hemos introducido en este campo, ni le hemos permitido desarrollar su libre elección.