Nos pasamos el día vigilando lo que los niños hacen, cosa que por un lado es adecuada para enseñarle lo bueno y lo malo, pero por otro lado impide que ellos experimenten por si solos, sacando sus propias conclusiones acerca de lo que deben o no hacer y de lo que les gusta más o menos.
En la viñeta vemos como el adulto se dedica a dar ordenes para que no toque algo, no coma algo, no coja algo,... algo que define como caca, no refiriéndose en sí a la palabra literal "caca o mierda", sino a un objeto que le puede provocar algún peligro, daño o suciedad, algo que el adulto considera inadecuado para el niño.
La conclusión que saca el niño de esas ordenes siempre acompañadas de caca, es que el mundo es una mierda, por que todo lo que intenta hacer y no le dejan se define como mierda.
El niño al ser pequeño no entiende lo que los adultos buscan, que en sí es educarlo en lo correcto y enseñándole lo que deben evitar, y la forma más cómoda de hacerlo no es explicando cada vez que algo lo hace mal el motivo, sino diciendo escupe, suelta, no toques... porque es caca. Quizás el niño de esta viñeta entendería mejor que hacer o no hacer sin aborrecer la palabra caca si se le explicase porque no debe meterse en al boca algo, porque no debe coger cosas de la calle, porque es peligroso que muerda objetos,... aprendería mejor la lección y no podría llegar a pensar que el mundo es de mierda.
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