Observamos a dos niños pensativos en relación a las posibilidades de aprendizaje, por la cara que tienen parece que se están enfrentando a una asignatura que no les gusta o han tenido que realizar algún trabajo que ha implicado un esfuerzo que les haya dejado mal sabor de boca. Se plantean la posibilidad de aprender sin odiar lo que aprenden, buscan estudiar cosas que de verdad ellos mismos consideren interesantes y le vean una verdadera utilidad.
Muchas veces nos planteamos la posibilidad de poder elegir lo que queremos estudiar, ayudando así a nuestro optimismo y nuestras ganas de hacer algo bien, porque no cabe duda de que las cosas que gustan se hacen con mayor ilusión y por tanto mejores resultados se obtienen. Para estos niños la escuela debería darles la libre opción de elegir lo que estudian en cada momento, libre elección con el compromiso de mejorar el resultado escolar y la felicidad de estos estudiantes. Creo que esta viñeta tendría la solución en la escuela O pelouro, donde cada niño decide que va a estudiar esa semana, indiferentemente de su edad, pudiendo usar libros, ordenadores,.. sin ningún control exterior y constante de maestros.
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