Observo como lo más importante cuando conocer a alguien es realizar una breve presentación para saber de este modo con que tipo de persona te enfrentas. La maestra parece mostrar una postura pasota y de total superioridad, únicamente pretende que el niño consiga un poco de confianza y le cuente lo más relevante de lo que recuerda de su vida, pero dejando muy claro que el papel dominante lo posee ella.
Por otro lado el niño, al presentarse cuenta lo más relevante que recuerda de su vida, posee una postura de atención hacia la maestra, alzando al cabeza y mirándola al mismo tiempo que le informa de sus recuerdos mas emocionantes. El niño comenta aquellos hechos que le han marcado bien sean por buenos momentos, asco a la comida, dolor, felicidad,…
Los niños buscan complacer y muchas veces los mayores no nos damos cuenta de que también somos personas y debemos tratarlas del mismo modo que al resto, con el mismo respeto y el mismo nivel de interés. Parece que a la maestra sólo le interesa empezar la clase y no mantener una conversación tranquila con el niño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario